Nuestra historia: de Asociación a Fundación
Fundación Botón es una entidad sin ánimo de lucro comprometida con el bienestar de niños, niñas y adolescentes que están atravesando o han atravesado un proceso oncológico, así como con el apoyo activo a sus familias. Nacemos con un propósito claro: acompañar y mejorar su calidad de vida a través del ejercicio terapéutico y el acompañamiento especializado, con un enfoque integral de salud y siempre basados en la evidencia científica más actual.
Nuestra historia comienza con la Asociación Botón, impulsada por un grupo de personas comprometidas con el cuidado integral de la infancia y la adolescencia durante procesos oncológicos. Desde sus inicios, la asociación ha trabajado con rigor, sensibilidad y cercanía, desarrollando programas pioneros enfocados en el acompañamiento físico y emocional de menores en tratamiento o recuperación.
Gracias a la experiencia acumulada a lo largo de los años, y a los lazos construidos con familias, profesionales y personas voluntarias, el proyecto evoluciona y da lugar a la Fundación Botón. Este paso adelante nos permite ampliar el alcance de nuestras acciones, fortalecer alianzas y consolidar una atención continuada y profesional, orientada al bienestar integral de la infancia y adolescencia, y al acompañamiento respetuoso de sus entornos más cercanos.
Fundación Botón acompaña a la infancia y adolescencia en su recuperación a través del ejercicio terapéutico, con un enfoque de salud integral, humano y basado en evidencia.
LA SALUD COMO SISTEMA COMPLEJO Y DINÁMICO
Marco conceptual
La Fundación Botón entiende la salud como un sistema complejo y dinámico, donde interactúan factores biológicos, emocionales, sociales y ambientales. Esta mirada se apoya en los avances de la biología moderna y en enfoques integradores que contemplan la salud más allá de la ausencia de enfermedad.
Inspirados por las claves de la salud propuestas por el profesor Carlos López-Otín, incorporamos en nuestra intervención elementos como el exposoma, la microbiota, la plasticidad celular, la epigenética, la actividad física como modulador biológico y el impacto de las emociones y las relaciones en los procesos de recuperación.
Desde esta perspectiva, el ejercicio terapéutico no es solo una herramienta mecánica para recuperar funciones físicas, sino un regulador epigenético y sistémico capaz de restablecer equilibrios perturbados por el cáncer y sus tratamientos. Diseñamos nuestras intervenciones para actuar de forma transversal sobre esta red de salud, con programas individualizados que consideran cada historia, contexto y momento vital.





