La mayoría de las veces la prevención es la mejor manera de controlar los problemas cutáneos relacionados con los tratamientos de quimioterapia o radioterapia.
Pero, ¿cómo cuidar adecuadamente la piel cuando se reciben este tipo de tratamientos?
Algunos sencillos pasos, y un cuidado diario, ayudarán a minimizar los efectos secundarios en la piel inducidos por la quimioterapia y la aparición de radiodermitis:
- Evitar los productos irritantes para la piel. Esto incluye los productos limpiadores que contengan jabón, así como todos los productos perfumados.
- Secar suavemente la piel con una toalla en lugar de frotarla.
- Utilizar, al menos, dos veces al día, y en los 15 minutos siguientes a la ducha, un emoliente formulado específicamente para hidratar la piel de forma adecuada y duradera. El emoliente debe aplicarse un tiempo antes o después de las sesiones de radioterapia (al menos cuatro horas antes).
Consejos:
- Llevar ropa holgada hecha con tejidos suaves, como el algodón suave, el lino, y evitar la lana áspera o las fibras sintéticas.
- No afeitar ni depilar las zonas afectadas de la piel hasta que se hayan curado. Utilizar una maquinilla eléctrica si fuera necesario.
- Proteger la piel del sol aplicando protección solar SPF 50+ y utilizando un sombrero o gorra, ropa protectora y gafas de sol, e intentando permanecer a la sombra. Evitar salir entre las 12:00 y las 16:00, cuando el sol está en su punto más alto.
- Evitar las piscinas con cloro, ya que el agua puede agravar las alteraciones cutáneas.
- En caso de picor, evitar rascarse en la medida de lo posible.
Y, por supuesto, en caso de duda, es muy importante consultar al oncólogo o al médico de cabecera lo antes posible.
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- lunes, 1 septiembre, 2025






