El 13 de julio se celebra el Día Internacional del Sarcoma, un tipo de cáncer que es frecuente en la etapa de la niñez y en adultos, y que se desarrolla en los huesos y tejidos blandos del organismo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce más de 150 variedades de sarcomas, entre ellos los sarcomas óseos, que se originan en el esqueleto y pueden afectar a cualquier hueso del cuerpo, los sarcomas de partes blandas, que se inician en tejidos blandos como músculos, nervios y grasa, o el sarcoma de Ewing óseo, que afecta a niños y adolescentes entre otros.

Con esta conmemoración se pretende sensibilizar a la población sobre la importancia de la detección temprana y sobre la necesidad de un tratamiento adecuado para este tipo de cáncer. Los sarcomas son un grupo de tumores poco comunes que representan cerca del 7 % de los cánceres en niños, y menos del 1 % en adultos. En su mayoría los sarcomas se forman por cambios o mutaciones en el ADN dentro de las células.

Algunos síntomas relacionados con esta patología no son fácilmente palpables o localizables, por lo que deben ser evaluados por parte de un médico especialista.

-Síntomas:

  • Inflamación y dolor localizado en los huesos.
  • Nuevas protuberancias o protuberancias existentes que aumentan de tamaño, con o sin dolor.
  • Dolor o hinchazón en una extremidad o en el abdomen. Dolor abdominal progresivo.
  • Vómitos.
  • Heces fecales de color oscuro o negro.
  • Pérdida de peso.
  • Dificultad para mover una extremidad.
  • Cambios en la piel o ulceraciones.

-Diagnóstico y tratamiento:

Se requiere una evaluación por parte de un médico especialista, complementado con un diagnóstico por imágenes (radiografía, resonancia magnética, tomografía computarizada, ecografía, gammagrafía ósea…) y muestras de tejido (biopsia) para su análisis.

En el tratamiento del sarcoma debe intervenir un equipo médico multidisciplinar, conformado por oncólogos, radiólogos, traumatólogos y cirujanos plásticos. De acuerdo al grado de complejidad en cada caso se aplicará el tratamiento pertinente:

  • Intervención quirúrgica para extraer las células cancerosas.
  • Radioterapia.
  • Quimioterapia.
  • Tratamiento farmacológico.
  • Inmunoterapia.